26 de octubre de 2009

IN LOVING MEMORY...

Me tendreis que perdonar, porque hoy me voy a desviar de los temas habituales.
No lo hago por gusto, no creais, pero desgraciadamente, este mundo no solo son colores brillantes y texturas sedosas, y hoy el córazón aprieta y exige, y contra esto poco puedo hacer.
Quisiera utilizar este blog por primera vez como plataforma, para lanzar un mensaje de apoyo a una amiga, que ahora mismo resurge de sus cenizas. Sirva esto también como homenaje póstumo de quien ya no está.

Se a ciencia cierta, querida T, que vas a leer esto, puesto que me lees desde el primer día y aunque como tú dices, no eres carne de blog, permíteme utilizar esta vía: hay cosas que ambas sabemos que no podemos hablar cara a cara.


Hoy hace un año, asistimos a la última despedida de nuestra amiga H. Se fué a solo unos días de cumplir 24 años, con toda una vida por delante y muchos sueños que cumplir. La anorexia se la llevó de nuestro lado, cuando todavía nos quedaban tantas experiencias por vivir.... A veces me pregunto, si en su obsesión por alcanzar la perfección, no soportó la presión de crecer y vió en ello la pesadilla de envejecer. Fué un ángel de paso en este mundo, para ella complejo y lleno de dolor.


Se tomó una caja de pastillas. El médico dijo que con la mitad hubiese bastado para pararle el corazón... no pesaba más que una niña de 9 años.


Se fué liviana como una pluma, frágil como el cristal, ausente de forma casi permanente, insensible a los llantos de los que la queríamos y la echamos de menos. Hacía años ya, que en nuestra tierna adolescencia, las diosas de la destrucción se la llevaron donde los demás no la pudiésemos alcanzar.
Por desgracia durante su paso por este mundo, te rozaron con sus garras a ti también.









Pero hoy no quiero recordarla en sus últimos momentos, y tampoco quiero que lo hagas tú. Hoy quiero que recuerdes a la H divertida, la que siempre tenía una sonrisa para todos nosotros, la que siempre ideaba los mejores planes para pasar las tardes de domingo. Quiero recordar a la niña hermosa, con la nariz llenita de pecas, la que sale junto a nosotras en las fotos de la comunión, posando ante la cámara con una sonrisa a la que le faltan algunos dientes.... Quiero acordarme de la niña que se quejaba de las clases de mates, no de la que estudiaba de forma compulsiva, de la que nos linvitaba a su casa a merendar galletas y magdalenas. La recuerdas tu?


Hace hoy un año que esparcimos sus cenizas en el mar, pero yo la recuerdo, como tú, cada día de mi vida. Hace hoy un año T me digiste que habías comprendido que no era ese el destino que deseabas para tí. Hace hoy un año que me prometiste que lucharías por tu vida, por tu recuperación.  Y yo sé, que a pesar de las adversidades, de lo que te cuesta el día a día, lo estás consiguiendo.







Hoy para nosotras, más que nunca, es un día para celebrar la vida, recordar los momentos que compartimos con ella, y el día en que te agradezco que sigas adelante, que sigas luchando, porque no se lo que haría sin tí. Dentro de bien poco serás una gran médico y brindo por ello.


Sabes que siempre me tendrás contigo.

PD: Como he dicho antes, perdonad el post lacrimógeno, espero que lo entendais.

3 comentarios:

  1. Mi mas sincera enhorabuena por un relato que llega directo al corazón. Muy bien escrito y sobrecogedor. Mucho ánimo a H!

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  2. Se me han caído las lágrimas. Vivir esto de cerca....

    Yo, con mi amiga de la adolescencia, no tenía mucho apego, pero sufrí mucho. Tuve que ver como su madre presumía, delante de ella, de lo delgadita que se estaba quedando, y lo bien que le quedaba la ropa sin prengutarse por qué.... y sentir que todos nuestros consejos se iban por el retrete...

    Mucho ánimo a tu amiga, seguro que con todo el apoyo que le estáis dando, consigue salir adelante ^^

    Por cierto, gracias por tus piropos en mi post. Si puedo evitar con mis palabras, aunque sea un sólo caso de estos ... me sentiré feliz. En serio que es una de las cosas que más me preocupan.

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  3. He llegadoal postrebotando desde tu comentario en el de Bettie.

    Me parece una pena que una persona se vaya así, que no haya podido aprovechar el regalo que es la vida; pero me alegro de quee T. haya decidido pelear por su vida.

    Un abrazo enorme!

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Dispara ahora o calla para siempre!!